[...] “Una parte de los hombres actúa sin pensar y la otra piensa sin actuar”. . .
Con el transcurrir del tiempo el hombre empezó a convertirse en un ser mediocre, la mayoría ya no se esfuerza por ser el mejor, ha entrado en una vida rutinaria, por lo cual ya no le halla sentido a la vida. Ahora le da más importancia al aspecto externo (dinero, moda, posesiones, etc.) que al aspecto interno (amor, sinceridad, Dios, Etc.) Siendo este de mayor valor e importancia para el hombre.
El hombre ha descuidado su vida de modo que no se da cuenta de los errores que comete y como afecta a su vida y a la vida de otros. Entre algunos errores están:
Juzgar a las personas. Sacando un concepto de una persona aun sin conocerla, no se da cuenta que “así como se juzga se es juzgado”.
Quiere las cosas fáciles. Y aun no aprende que “lo que fácil viene fácil se va”.
Es impaciente. Quiere que las cosas se hagan rápido y tener las respuestas a todo ya, pero mientras más apresure las cosas, más pronto arruina su vida, e ignora que aunque “la paciencia es amarga, su fruto es dulce”.
No lucha por sus anhelos. Sino que se queda esperando que venga todo hacia él, lo cual no se dará, debe luchar cueste lo que cueste por lo que desea, ya que “no se gana si no se arriesga”.
Se conforma con saber y querer. Pensando que algún día tal vez haga o algún día tal vez lo logre, y cree que basta con saber y anhelar, siendo que “no basta con saber, sino también aplicar el saber; no basta con querer, es preciso obrar”.
Y uno de los peores errores: no valora lo que tiene, aquello que Dios le ha dado (amor, gracia, familia, amigos, etc.) en esta vida, porque si apreciara lo que Dios le ha dado, Dios le daría aun más.
No es fácil hacer lo correcto, no es fácil corregir nuestros errores, pero solo así lograremos tener un mejor futuro, y más aun si pedimos la guía de Dios para lograrlo.
Debemos dejar de ser personas mediocres y empezar a ser personas optimistas en nuestra forma de pensar y hacer, tal vez sigamos cometiendo errores, pero lo que debemos hacer es aprender de ellos para no volver a cometerlos, es nuestra mentalidad debe estar intentar hacer lo correcto vez tras vez, como alguien alguna vez dijo: “No somos perfectos, pero lo intentamos”, intentar ser mejor cada día, ahí se marca la diferencia con las demás personas. Mientras más aprendamos de la vida, sabremos mejor como seguir adelante en ella, encontrando en el camino las respuestas a las interrogantes que tenemos.
Para finalizar quiero citar una frase que sería bueno la recordasen cada mañana al despertar: “Vive cada día como si fuera el último de tu vida”, no dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy, pensemos cada día en hacer lo correcto, lo que harías si fuera el último día de tu vida. . . .
autor: Jaml
Fechado: 2004
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